La cumbre por el plan nuclear iraní concluyó con un fracaso. 0
Clarín.com
La diplomacia europea se declaró “decepcionada”. No se prevé otra reunión.
Las conversaciones realizadas en Estambul sobre el programa nuclear iraní entre Teherán y las grandes potencias mundiales, que temen que Irán prepare un arma atómica, terminaron ayer con un fracaso y no se prevé ninguna otra reunión al respecto.
El enriquecimiento de uranio se ha convertido en foco de preocupación internacional debido a que permite la elaboración de combustible nuclear y materiales para la fabricación de ojivas atómicas. Irán insiste que su programa de enriquecimiento de uranio busca la generación de energía con fines pacíficos, pero Occidente sospecha que intenta construir una bomba atómica. Irán se niega a colaborar con la ONU en la inspección de sus instalaciones atómicas.
La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, intermediaria en las conversaciones del viernes y ayer entre el Grupo Cinco (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia, China) y Alemania e Irán sobre el programa iraní se declaró “decepcionada” al término de esas discusiones. Ashton agregó que no había “nuevas conversaciones planeadas” entre las seis potencias mundiales y Teherán acerca del controvertido programa iraní. “Sigue siendo esencial que Irán demuestre que su programa nuclear es pacífico”, añadió Ashton.
La cumbre anterior, que tuvo lugar a principios de diciembre en Ginebra después de 14 meses de interrupción de las discusiones, había creado algunas esperanzas, al anunciarse el encuentro de Estambul. Otra indicación del fracaso de estas negociaciones fue que durante estos dos días no se realizó ninguna reunión bilateral entre la delegación estadounidense y la de Irán, según un diplomático norteamericano, a pesar de la insistencia de los seis en que se llevase a cabo un encuentro.
Irán afirmó durante esos dos días que se negaba a tratar una suspensión de esas actividades de enriquecimiento, y que pedía el levantamiento de las sanciones internacionales en su contra.
Pero más allá del fracaso en Estambul, Irán se declaró listo para reflotar un acuerdo consensuado el año pasado con Brasil y Turquía, pero rechazado por Washington, que prevé la entrega de uranio iraní de bajo enriquecimiento a Rusia a cambio de uranio altamente enriquecido. El acuerdo estipula que el uranio iraní permanezca almacenado en Turquía en espera que desde el exterior sean entregados a Irán 120 kilos de combustible. Si esto no ocurre, Turquía se comprometió a restituir “pronto” el uranio a Irán. Sin embargo, el plan fue rechazado por EE.UU., que acusa a Irán –apoyado por Israel– de desarrollar su plan nuclear con objetivos bélicos.

